Los votantes madrugadores están batiendo récords. Ya son casi veinte millones los que se han adelantado a sufragar rumbo a la elección intermedia del 3 de noviembre y las cifras se multiplican cada hora. En varios estados campo de batalla, la afluencia se ha disparado por arriba de la del 2022.
A juzgar por las llamadas de la audiencia, los votantes latinos forman parte de esta gran efervescencia cívica. En un programa reciente, el oyente José nos compartió que los 18 miembros de su familia elegibles para votar ya lo hicieron y lo celebraron con una carne asada. Por su parte, Daniel, desde Delano, nos platicó al aire que en su familia son 35 y que la mayoría votará sin falta.
La mayoría coincide en que se avecina un voto de castigo generalizado contra los políticos responsables de las desenfrenadas alzas de precios, las violentas redadas migratorias y las restricciones al acceso a la salud.
Sea cual sea el asunto urgente, lo importante es que quienes tienen el poder del voto no renuncien a él a la hora de la hora. Muchos que no pueden hacerlo dependen de quienes sí tienen esa voz.
Y para quienes no pueden votar, las puertas de la participación cívica están abiertas de par en par. Pueden alistarse como “embajadores del voto”. Pueden ser voluntarios en organizaciones cívicas o campañas políticas, organizar carnes asadas comunitarias, pasar la voz en las redes sociales y utilizar su influencia para informar y alentar, por todos los medios, a familiares y amigos a que formen parte de esta gran decisión de noviembre.
Como parte de nuestra serie Hacia el Voto 2026, en los días que nos quedan ampliaremos nuestra cobertura con reportes y análisis enfocados en los votantes latinos.
Samuel Orozco
Director de noticias e información, Radio Bilingüe