Para MI Papi Víctor - de Rosita Victoria Te quiero mucho. Sé que nuestra vida no fue fácil y que estuvo llena de luchas, sacrificios y realidades que quizás nadie pueda entender completamente más que nosotros tres.
Gracias por tu amor incondicional y por enseñarme a mirar el mundo con amor, respeto y dignidad. Gracias por ser un hombre de principios, por enseñarme a luchar por lo que es justo y por mostrarme, con tu ejemplo, el valor de la perseverancia.
Hoy celebro tu vida, tu fuerza, tu historia y tu existencia. Celebro todo lo que has hecho por nuestra familia y cada batalla que has librado para construir un mundo mejor para quienes amas.
Pero, sobre todo, gracias por ser el mejor abuelito para Carolina. Tú eres una de las luces más importantes de su vida. Ver el amor tan puro, profundo e incondicional que existe entre ustedes dos ha sido uno de los regalos más hermosos que la vida me ha dado. Hay algo verdaderamente especial en la manera en que se miran, se cuidan y se entienden. Carolina te ama con todo su corazón, y tú la has amado de una forma que le ha dado seguridad, alegría y recuerdos que llevará con ella para siempre.
Como madre, no hay nada más hermoso que ver a mi hija crecer sintiéndose tan amada por su abuelo. El vínculo que comparten es poderoso, único y lleno de ternura. Es una de esas conexiones que trascienden las palabras y que dejan huellas para toda la vida. Gracias por estar presente para ella, por hacerla sentir especial y por enseñarle, con tu ejemplo, el valor del amor, la familia y la bondad.
Que sigas cumpliendo muchos años más, con salud, alegría y rodeado de todo el amor que has sembrado.
Hoy celebro al hombre que eres, y al abuelo extraordinario que eres para Carolina.
¡Que viva la vida!
Te amo mucho, Papi. ❤️2 de junio de 2026.
LOS "ELENOS" EL FATIDICO DÍA 11 DE SEPTIEMBRE DE 1973.
por Renato Moreau.....,
LOS "ELENOS" EL FATIDICO DÍA 11 DE SEPTIEMBRE DE 1973.
CES "Dagoberto Pérez Vargas".
Creo que es muy importante analizar a fondo el proceso de la Unidad Popular y especialmente dos materias a mi parecer fundamentales, la de la Política Militar y el Poder Popular. Cuestiones que a la vista de la historia, fueron insuficientes para defender el proceso revolucionario de la Unidad Popular.
Pienso que la mayoría de los que participamos en esa gesta, solo buscábamos tener un puesto de combate en esa revolución. Los análisis críticos y autocríticos de lo que realizamos y lo mucho que no fuimos capaces de hacer, debe tener un alto nivel de honestidad y para ser válido, también, una consecuencia a toda prueba, en lo fundamental, el hacer lo que pensábamos y predicábamos.
A Lorenzo González le confieso con orgullo que yo era del ELN y fui de la Dirección del Aparato Militar del Partido Socialista y me ofende el que nos trate de "miliquillos de poca monta e irresponsables".
No se quién es usted, pero tiene todo el derecho de disentir en un foro socialista, lo que no tiene derecho es de ofender a combatientes que dieron su sangre y muchos su vida por el proceso de Allende.
Creo que una revolución al ser verdadera, es un inmenso proceso de acumulación de fuerzas, en lo político, social. popular, de clase, ideológico, militar e internacional y cada uno de los sujetos que lo componen, se integran a esa acumulación, en el lugar y el puesto que la lucha o el Partido le indiquen.
Entiendo que es injusto decir que los "Elenos", eran militaristas, sectarios y que despreciaban la lucha de masas o la organización Obrera, seguramente varios tenían esos pecados, como algunos de otras tendencias o fracciones, tendrían otros.
El Aparato Militar fue absolutamente obediente a las órdenes del Partido y de Allende. Era una unidad secreta y compartimentada, solo actuó para la defensa del local del CC en la primera jornada de las ollas vacías y en el Paro de Octubre. Nunca realizó proselitismo político al interior ni al exterior del Partido ni actuó sin órdenes directas de éste. Estaba creado para la defensa de Allende, el Partido y ser un actor más en la defensa del Proceso.
Se trabajó el concepto del AGP, inspirado en los vietnamitas, confeccionamos manuales para los Regionales, sus bases y la clase Obrera. Pero, muchas de las instancias partidarias tenían sus propios aparatos. (Juventud, Organización y Regional Centro, entre otros). Allí no podíamos entrar para ayudar a crear el AGP. A principios del año 73 y en la imposibilidad que organización permitiera que hombres del Aparato fueran a trabajar la instrucción a los Regionales y Frentes de Masas, decidimos que los hombres de dirección se repartieran en Regionales o frentes "amigos" Manuel, fue al Cordón San Joaquín a trabajar en Sumar, Indumet, Comandari, Madeco y Mademsa. Y Yo fui al Regional Norte. Y otros a Provincias. En esas bases Obreras combatimos el 11.
El Partido no tenía una Política Militar clara, definida y consensuada. La pugna ideológica-política cruzaba todas sus instancias. El Aparato tenía limitado su crecimiento. Había una orden perentoria de Allende y la COPOL, de prohibir el trabajo hacia las Fuerzas Armadas. Solo Allende (a través de la masonería) y la COPOL a través del compañero Sergio Lazo, trabajaban contactos militares. Se temían provocaciones, acumulación de poder o mal trabajo hacia ellas.
El Aparato tenía armamento popular repartido en la zona del Cordón San Joaquín, donde teníamos direcciones partidarias y obreras trabajadas directamente. Teníamos 120 fusiles de guerra, con 120 tiros cada uno (AKA), y 5 lanzacohetes, estos solo servían para un primer combate, urgía conseguir armas con ellos.
Cada instancia partidaria o de Frentes de Masas, tenía o quiso tener su aparato militar u órgano de defensa propio, el "Poder" o el sectarismo, no permitía abrir sus estructuras a otros compañeros, para un despliegue centralizado de la dimensión paramilitar o miliciana. Muy pocos estaban conscientes que el Golpe era inevitable. En una revolución de esas características. El Imperialismo y la Burguesía no podían entregar su Poder e influencia sin luchar, con todo el poder que tenían.
Todas las iniciativas para coordinar un trabajo de defensa con la Juventud, el Regional Centro y con Organización fueron estériles. Estos estamentos mandaban a instrucción rápida de 3 meses a la Isla, por su cuenta, los unos, porque querían fortalecer sus aparatos y proyectos y los otros hasta para ganar voluntades políticas. El Frente Interno y el Secretario General no nos entregaron recursos para masificar el armamento popular en todo el Partido y sus frentes, o no creían que el Golpe era inevitable o el juego de poderes tendenciales era tal, que todos se cuidaban de abrir sus parcelas políticas, a quienes pensaban que eran sus adversarios.
El Aparato se movilizó para el Tanquetazo 3 días. La COPOL nos impidió actuar.
El 11 de Septiembre nos acuartelamos en el Estadio Cormu, zona sur de Santiago, Allí sesionó la COPOL, El secretario General decide que el Partido salga a combatir. El aparato le pone un hombre de contrainteligencia a su escolta para su protección. Nos trasladamos a Indumet, nos reunimos con el MIR y el PC y les planteamos unir fuerzas armadas para atacar una unidad militar previamente estudiada. El PC informa que ellos se sumergen en la clandestinidad y el MIR por intermedio de Miguel nos plantea que ellos solo a las 16.00 horas pueden concentrar su fuerza central para combatir juntos. Llega Hernán del Canto con la orden de Altamirano de replegar al Partido y no combatir El Aparato se niega y con él Arnoldo Camú, Exequiel Ponce, Rolando Calderon y Ariel Ulloa, que llegaron con nosotros desde el Estadio Cormu. En ese momento llega Ruiz Moscatelli, que estaba en el GAP, con la petición de Allende que nos trasladáramos a combatir a la Moneda, Camú logra comunicarse con Coco Paredes en la Moneda y éste le da el mismo recado de Allende.
Fuerzas Especiales de carabineros nos cercan en Indumet y se inicia el combate. Tenemos que romper el cerco y perdemos los vehículos. Una camioneta con armas de Tomas Moro, conducida por los compañeros del GAP que combatían allí, las reparte en SUMAR, la lucha se generaliza por las calles de la Población La Legua. No pudimos crear una columna que se dirigiera a la Moneda, el despliegue del enemigo lo impidió. La muerte de Allende nos golpeó en pleno combate. La lucha dividió al Aparato, junto a Obreros y Pobladores, en tres columnas, la mía se concentró en Madeco-Mademsa y en la madrugada del 12, recién se retiró junto a los Trabajadores, cuando ya no había resistencia en ningún lugar de Chile.
En la ruptura de cerco de Indumet, Rolando Calderón y Ariel Ulloa no siguen al Aparato hacia Sumar, le ordenan a una escuadra nuestra acompañarlos hacia una casa de seguridad en las cercanías, el jefe de la escuadra se niega a permanecer en esa casa solo para protegerlos a ellos, y se van a combatir en dirección a Sumar. Rolando y Ariel se quedan allí. El 11 combatieron en Indumet, Sumar y La Legua 2 miembros de la COPOL, Exequiel Ponce y Arnoldo Camú.
Las 3 instancias de la Comisión de Defensa del PS, creada por mandato del Congreso de La Serena y cuyo jefe era Arnoldo Camú, el P-4 (GAP), el P-5 (Contrainteligencia) y el P-6 (GEO), son los únicos estamentos regulares de la Izquierda Chilena que combatieron organizadamente el 11 de Septiembre, en la defensa de Allende y el proceso de la Unidad Popular. Sus hombres en la gran mayoría fueron formados por la "Organa" y el ELN en el Partido Socialista. En Talca, Colchagua, Concepción, Valdivia, Iquique y en otros rincones de Chile, hombres de esa procedencia, lucharon y combatieron en escuadras regionales, con el mismo fin. Los Jefes del P-4, P-5 y P-6 murieron heroicamente en ese negro Septiembre.
Disculpen lo largo, pero creo que es bueno conversar nuevamente de nuestra historia, para que compañeros como Lorenzo, puedan analizar con mayor conocimiento y objetividad nuestra historia reciente, el presente y el futuro político del PS.
Los aparatos militares o la llamada fuerza militar propia, no puede, sin estar inserta en las masas trabajadoras organizadas, hacer la revolución. Como tampoco un poder popular desarmado puede lograrla.
El 11 de Septiembre, los obreros estaban organizados y divididos en sus proyectos de poder popular. Las cúpulas de los partidos políticos luchaban por cooptar sus dirigentes y controlar políticamente su poder. El PC a través de la CUT, El MIR con los Comandos Comunales, el PS con la fracción de la CUT que controlaban, o con los Cordones Industriales, de acuerdo a las fracciones políticas u órganos que dirigían esos procesos. Estrategias y tácticas distintas competían por el control de los trabajadores. Y ningún dirigente o muy pocos de ellos tenía clara la dimensión de transformar el Poder Popular en una fuerza con su dimensión militar.
Es cierto que los trabajadores se quedaron esperando ese 11 las armas para combatir y los que combatieron, como los de Sumar, Indumet y La Legua, por ejemplo, lo realizaron porque tenían o tuvieron armas ese día. ¿La culpa de que no tuvieran armas fue de un aparato militar que no las consiguió para todo Chile?, o de sus órganos dirigentes políticos o sindicales que no previeron, trabajaron, fabricaron, compraron o capturaron armas para armar a los trabajadores. De nuevo, la dimensión combativa militar de la fuerza revolucionaria, estuvo en cuestión. Una fuerza de masas desarmada no puede hacer la revolución.
En la UP cometimos TODOS, muchos errores, éramos muy jóvenes, 20 a 26 años y los viejos como Arnoldo Camú tenían 30 a 34 años, y tratamos de hacer una revolución de verdad. La culpa, si se puede llamar así, fue la de las profundas transformaciones revolucionarias que intentamos realizar, las que golpeaban en su esencia al Imperialismo, en su despliegue geopolítico y poder mundial, la Burguesía financiera y la oligarquía chilena. Estos no lo podían permitir sin tratar de ahogar a sangre y fuego el novedoso y revolucionario proceso. El problema no era de mayorías o minorías electorales o sociales (que estuvimos el 73 a poco de lograrla), sino de la fuerza ideológica, política, social, obrera y campesina organizada, militar e Internacional, para conquistar y defender esas grandes transformaciones.
Las mayorías sociales o electorales, sin un poder popular organizado, unidad estratégica en lo político e ideológico, consiente y poseedora de una dimensión militar y alianzas internacionales, no pueden hacer la revolución que triunfe, solo puede lograr transformaciones sociales y económicas parciales, solo permitidas por el Imperialismo y los poderes fácticos locales. ¿Eso queremos hoy, solo un neoliberalismo rosado?. Puedo haberme quedado en el pasado, pero sigo soñando con una revolución de verdad para nuestro Chile.Chile estudiantil: masivas movilizaciones en calles y alamedas.Descuento especial «Diploma Superior en Mutaciones de la dominación en el capitalismo contemporáneo».
CES "Dagoberto Pérez Vargas".
Creo que es muy importante analizar a fondo el proceso de la Unidad Popular y especialmente dos materias a mi parecer fundamentales, la de la Política Militar y el Poder Popular. Cuestiones que a la vista de la historia, fueron insuficientes para defender el proceso revolucionario de la Unidad Popular.
Pienso que la mayoría de los que participamos en esa gesta, solo buscábamos tener un puesto de combate en esa revolución. Los análisis críticos y autocríticos de lo que realizamos y lo mucho que no fuimos capaces de hacer, debe tener un alto nivel de honestidad y para ser válido, también, una consecuencia a toda prueba, en lo fundamental, el hacer lo que pensábamos y predicábamos.
A Lorenzo González le confieso con orgullo que yo era del ELN y fui de la Dirección del Aparato Militar del Partido Socialista y me ofende el que nos trate de "miliquillos de poca monta e irresponsables".
No se quién es usted, pero tiene todo el derecho de disentir en un foro socialista, lo que no tiene derecho es de ofender a combatientes que dieron su sangre y muchos su vida por el proceso de Allende.
Creo que una revolución al ser verdadera, es un inmenso proceso de acumulación de fuerzas, en lo político, social. popular, de clase, ideológico, militar e internacional y cada uno de los sujetos que lo componen, se integran a esa acumulación, en el lugar y el puesto que la lucha o el Partido le indiquen.
Entiendo que es injusto decir que los "Elenos", eran militaristas, sectarios y que despreciaban la lucha de masas o la organización Obrera, seguramente varios tenían esos pecados, como algunos de otras tendencias o fracciones, tendrían otros.
El Aparato Militar fue absolutamente obediente a las órdenes del Partido y de Allende. Era una unidad secreta y compartimentada, solo actuó para la defensa del local del CC en la primera jornada de las ollas vacías y en el Paro de Octubre. Nunca realizó proselitismo político al interior ni al exterior del Partido ni actuó sin órdenes directas de éste. Estaba creado para la defensa de Allende, el Partido y ser un actor más en la defensa del Proceso.
Se trabajó el concepto del AGP, inspirado en los vietnamitas, confeccionamos manuales para los Regionales, sus bases y la clase Obrera. Pero, muchas de las instancias partidarias tenían sus propios aparatos. (Juventud, Organización y Regional Centro, entre otros). Allí no podíamos entrar para ayudar a crear el AGP. A principios del año 73 y en la imposibilidad que organización permitiera que hombres del Aparato fueran a trabajar la instrucción a los Regionales y Frentes de Masas, decidimos que los hombres de dirección se repartieran en Regionales o frentes "amigos" Manuel, fue al Cordón San Joaquín a trabajar en Sumar, Indumet, Comandari, Madeco y Mademsa. Y Yo fui al Regional Norte. Y otros a Provincias. En esas bases Obreras combatimos el 11.
El Partido no tenía una Política Militar clara, definida y consensuada. La pugna ideológica-política cruzaba todas sus instancias. El Aparato tenía limitado su crecimiento. Había una orden perentoria de Allende y la COPOL, de prohibir el trabajo hacia las Fuerzas Armadas. Solo Allende (a través de la masonería) y la COPOL a través del compañero Sergio Lazo, trabajaban contactos militares. Se temían provocaciones, acumulación de poder o mal trabajo hacia ellas.
El Aparato tenía armamento popular repartido en la zona del Cordón San Joaquín, donde teníamos direcciones partidarias y obreras trabajadas directamente. Teníamos 120 fusiles de guerra, con 120 tiros cada uno (AKA), y 5 lanzacohetes, estos solo servían para un primer combate, urgía conseguir armas con ellos.
Cada instancia partidaria o de Frentes de Masas, tenía o quiso tener su aparato militar u órgano de defensa propio, el "Poder" o el sectarismo, no permitía abrir sus estructuras a otros compañeros, para un despliegue centralizado de la dimensión paramilitar o miliciana. Muy pocos estaban conscientes que el Golpe era inevitable. En una revolución de esas características. El Imperialismo y la Burguesía no podían entregar su Poder e influencia sin luchar, con todo el poder que tenían.
Todas las iniciativas para coordinar un trabajo de defensa con la Juventud, el Regional Centro y con Organización fueron estériles. Estos estamentos mandaban a instrucción rápida de 3 meses a la Isla, por su cuenta, los unos, porque querían fortalecer sus aparatos y proyectos y los otros hasta para ganar voluntades políticas. El Frente Interno y el Secretario General no nos entregaron recursos para masificar el armamento popular en todo el Partido y sus frentes, o no creían que el Golpe era inevitable o el juego de poderes tendenciales era tal, que todos se cuidaban de abrir sus parcelas políticas, a quienes pensaban que eran sus adversarios.
El Aparato se movilizó para el Tanquetazo 3 días. La COPOL nos impidió actuar.
El 11 de Septiembre nos acuartelamos en el Estadio Cormu, zona sur de Santiago, Allí sesionó la COPOL, El secretario General decide que el Partido salga a combatir. El aparato le pone un hombre de contrainteligencia a su escolta para su protección. Nos trasladamos a Indumet, nos reunimos con el MIR y el PC y les planteamos unir fuerzas armadas para atacar una unidad militar previamente estudiada. El PC informa que ellos se sumergen en la clandestinidad y el MIR por intermedio de Miguel nos plantea que ellos solo a las 16.00 horas pueden concentrar su fuerza central para combatir juntos. Llega Hernán del Canto con la orden de Altamirano de replegar al Partido y no combatir El Aparato se niega y con él Arnoldo Camú, Exequiel Ponce, Rolando Calderon y Ariel Ulloa, que llegaron con nosotros desde el Estadio Cormu. En ese momento llega Ruiz Moscatelli, que estaba en el GAP, con la petición de Allende que nos trasladáramos a combatir a la Moneda, Camú logra comunicarse con Coco Paredes en la Moneda y éste le da el mismo recado de Allende.
Fuerzas Especiales de carabineros nos cercan en Indumet y se inicia el combate. Tenemos que romper el cerco y perdemos los vehículos. Una camioneta con armas de Tomas Moro, conducida por los compañeros del GAP que combatían allí, las reparte en SUMAR, la lucha se generaliza por las calles de la Población La Legua. No pudimos crear una columna que se dirigiera a la Moneda, el despliegue del enemigo lo impidió. La muerte de Allende nos golpeó en pleno combate. La lucha dividió al Aparato, junto a Obreros y Pobladores, en tres columnas, la mía se concentró en Madeco-Mademsa y en la madrugada del 12, recién se retiró junto a los Trabajadores, cuando ya no había resistencia en ningún lugar de Chile.
En la ruptura de cerco de Indumet, Rolando Calderón y Ariel Ulloa no siguen al Aparato hacia Sumar, le ordenan a una escuadra nuestra acompañarlos hacia una casa de seguridad en las cercanías, el jefe de la escuadra se niega a permanecer en esa casa solo para protegerlos a ellos, y se van a combatir en dirección a Sumar. Rolando y Ariel se quedan allí. El 11 combatieron en Indumet, Sumar y La Legua 2 miembros de la COPOL, Exequiel Ponce y Arnoldo Camú.
Las 3 instancias de la Comisión de Defensa del PS, creada por mandato del Congreso de La Serena y cuyo jefe era Arnoldo Camú, el P-4 (GAP), el P-5 (Contrainteligencia) y el P-6 (GEO), son los únicos estamentos regulares de la Izquierda Chilena que combatieron organizadamente el 11 de Septiembre, en la defensa de Allende y el proceso de la Unidad Popular. Sus hombres en la gran mayoría fueron formados por la "Organa" y el ELN en el Partido Socialista. En Talca, Colchagua, Concepción, Valdivia, Iquique y en otros rincones de Chile, hombres de esa procedencia, lucharon y combatieron en escuadras regionales, con el mismo fin. Los Jefes del P-4, P-5 y P-6 murieron heroicamente en ese negro Septiembre.
Disculpen lo largo, pero creo que es bueno conversar nuevamente de nuestra historia, para que compañeros como Lorenzo, puedan analizar con mayor conocimiento y objetividad nuestra historia reciente, el presente y el futuro político del PS.
Los aparatos militares o la llamada fuerza militar propia, no puede, sin estar inserta en las masas trabajadoras organizadas, hacer la revolución. Como tampoco un poder popular desarmado puede lograrla.
El 11 de Septiembre, los obreros estaban organizados y divididos en sus proyectos de poder popular. Las cúpulas de los partidos políticos luchaban por cooptar sus dirigentes y controlar políticamente su poder. El PC a través de la CUT, El MIR con los Comandos Comunales, el PS con la fracción de la CUT que controlaban, o con los Cordones Industriales, de acuerdo a las fracciones políticas u órganos que dirigían esos procesos. Estrategias y tácticas distintas competían por el control de los trabajadores. Y ningún dirigente o muy pocos de ellos tenía clara la dimensión de transformar el Poder Popular en una fuerza con su dimensión militar.
Es cierto que los trabajadores se quedaron esperando ese 11 las armas para combatir y los que combatieron, como los de Sumar, Indumet y La Legua, por ejemplo, lo realizaron porque tenían o tuvieron armas ese día. ¿La culpa de que no tuvieran armas fue de un aparato militar que no las consiguió para todo Chile?, o de sus órganos dirigentes políticos o sindicales que no previeron, trabajaron, fabricaron, compraron o capturaron armas para armar a los trabajadores. De nuevo, la dimensión combativa militar de la fuerza revolucionaria, estuvo en cuestión. Una fuerza de masas desarmada no puede hacer la revolución.
En la UP cometimos TODOS, muchos errores, éramos muy jóvenes, 20 a 26 años y los viejos como Arnoldo Camú tenían 30 a 34 años, y tratamos de hacer una revolución de verdad. La culpa, si se puede llamar así, fue la de las profundas transformaciones revolucionarias que intentamos realizar, las que golpeaban en su esencia al Imperialismo, en su despliegue geopolítico y poder mundial, la Burguesía financiera y la oligarquía chilena. Estos no lo podían permitir sin tratar de ahogar a sangre y fuego el novedoso y revolucionario proceso. El problema no era de mayorías o minorías electorales o sociales (que estuvimos el 73 a poco de lograrla), sino de la fuerza ideológica, política, social, obrera y campesina organizada, militar e Internacional, para conquistar y defender esas grandes transformaciones.
Las mayorías sociales o electorales, sin un poder popular organizado, unidad estratégica en lo político e ideológico, consiente y poseedora de una dimensión militar y alianzas internacionales, no pueden hacer la revolución que triunfe, solo puede lograr transformaciones sociales y económicas parciales, solo permitidas por el Imperialismo y los poderes fácticos locales. ¿Eso queremos hoy, solo un neoliberalismo rosado?. Puedo haberme quedado en el pasado, pero sigo soñando con una revolución de verdad para nuestro Chile.Chile estudiantil: masivas movilizaciones en calles y alamedas.Descuento especial «Diploma Superior en Mutaciones de la dominación en el capitalismo contemporáneo».
Como todos los sábados, comentarios sobe un libro leído por Pao Moreno. Como todos los sábados, comentarios sobre un libro leído por Paco Moreno.
El cuento de la criada
Margaret Atwood
Margaret Eleanor Atwood nació en Ottawa en 1939. Su padre fue entomólogo, por lo que desde niña viajó con él por distintos lugares de Canadá. Ha escrito novelas, ensayos, relatos, poemas y guiones para la televisión. Le han dado el Premio Príncipe de Asturias de las Letras de 2008 y el Premio Internacional Welsh Arts Council´s de 1982.
La edición de Lectulandia que leí bajada de Internet tiene 256 páginas y está muy descuidada. Hay faltas de imprenta y de ortografía, como nombres comunes con mayúscula inicial, acentuación de los indicativos y otras faltas o sobras de tildes.
La traductora es española y traduce para españoles; llena el libro de españolismos.
Es una novela escrita en primera persona por una narradora protagonista en tiempos presente, pasado y condicional mezclados.
Los Estados Unidos caen en poder de un grupo político de un puritanismo extremo, una teocracia excluyente que le da al país el nombre de República de Gilead. Gilead o Galaad es un monte que menciona la Biblia al este del río Jordán.
El tema es parecido al de Un mundo feliz de Aldous Huxley, 1984 de George Orwell o La naranja mecánica de Anthony Burgess. Estos tres libros fueron publicados respectivamente en 1932, 1947 y 1962. El cuento de la criada es de 1985, por lo que es posible que estas novelas le hayan servido de inspiración a Margaret Atwood
En 1990 hicieron una película llamada La historia de la doncella o El precio de la fertilidad, basada en El cuento de la criada. En el año 2000 hicieron de ella una adaptación operística.
El libro empieza con una explicación sin firma del tema de la novela.
Después vienen 15 divisiones con números romanos y títulos con mayúsculas cerradas: I - LA NOCHE, II – LA COMPRA, III – LA NOCHE, IV – LA SALA DE ESPERA, V – LA SIESTA, VI – LA FAMILIA, VII – LA NOCHE, VIII – EL DÍA DEL NACIMIENTO, IX – LA NOCHE, X – LOS PERGAMINOS EPIRITUALES, XI – LA NOCHE, XII – JEZEBEL’S, XIII – LA NOCHE, XIV – EL SALVAMENTO, XV, LA NOCHE.
Como verán el título LA NOCHE se repite sete veces, quizá para remarcar la oscuridad del mundo en que está sumido el relato o la única escapatoria que le queda a la protagonista: lo que sueña o lo que trama durante la noche.
Dentro de las divisiones mencionadas hay 46 capítulos sin títulos, identificados con números arábigos.
La narradora protagonista tiene 33 años. Su nombre real no se sabe. El régimen le puso Defred porque estaba bajo las órdenes de un comandante de nombre Fred.
Empieza describiendo una especie de cárcel de mujeres bajo un régimen dictatorial. Defred vive atormentada por pesadillas.
Las mujeres visten con diferente indumentaria y diferentes colores según su clase social, con tocas como monjas, que les impiden mirar alrededor. Compran comida racionada mediante vales. No existe el dinero, lo que propicia el mercado negro. Viven en “destacamentos” vigilados por “guardianes de la fe”. Las parejas hombre-mujer las asigna la autoridad.
Una antigua iglesia es un museo que tiene un muro donde cuelgan para que sirvan de ejemplos los cadáveres de los delincuentes ejecutados.
Defred no sabe nada de su esposo, de su hija ni de su madre.
Encuentra a su amiga Moira y habla con ella en los lavabos. Moira dice que quiere escapar y Defred le aconseja que no lo haga. Moira trata de irse y la regresan maltratada.
El Comandante llama a Defred a solas y de noche para jugar a Intelect, algo que debe ser parecido a los crucigramas. Otras veces vuelve a llamarla, supuestamente para otros juegos más íntimos.
La esposa del comandante le muestra a Defred la foto de su hija, pero no se la deja ver.
El Comandante lleva a Defred a un lugar secreto de diversión para altos funcionarios, que me recuerda las dachas donde se refocilaban los gerifaltes de la Unión Soviética. Allí encontró a Moira y pudo hablar con ella en secreto. No la volvió a ver más.
Defred se enamoró de Nick, el chofer del Comandante, y no quiso que la trasladaran.
A Defred le dan otra compañera de compras que le dice que Deglan, la antigua compañera, se ahorcó cuando vio a la camioneta que se la iba a llevar por haber descubierto que no era afecta al régimen.
La esposa del Comandante supo la aventura de Defred con su marido y le envió la fatídica camioneta. Defred ya estaba involucrada en la oposición y no sabe si la llevan para matarla o para salvarla.
La narradora protagonista va metiendo entre las descripciones del tiempo presente los recuerdos del tiempo pasado.
Recuerda cuando los extremistas eran minoría y no se creía que pudieran tomar el poder. La gente no hizo nada entonces y ya no hay remedio.
Cuando estaba casada con Luke vivían en Boston con su madre, que fue madre soltera. Recuerda los encuentros con Luke cuando él era casado, antes de que se separara y se casara con ella. Piensa en la hija que le quitaron y ahora tendría 8 años. Luke escapó y Defred no sabe si está vivo o muerto. Recuerda a Moira, su mejor amiga, que era homosexual.
Las mujeres no podían tener cuentas en los bancos. Tuvo que pasar su cuenta a nombre de Luke.
Cuando trataron de huir ella, Luke y la niña, los descubrieron.
El régimen estaba supuestamente basado en la Biblia, pero odiaba a las otras sectas cristianas. En el capítulo 42 dice que usaban campanas. Tía Lydia, una supervisora, menciona a San Pablo, pero matan a los católicos y otros cristianos, sostienen una guerra contra los baptistas y consideran heréticos a los cuáqueros. Si los judíos no abjuran, los mandan a Israel. No celebran el 4 de Julio. Son enemigos de los cubanos.
A pesar de no querer contaminarse con otros países, menciona turistas japoneses y en el club clandestino para la clase dirigente hay japoneses y árabes.
En el capítulo 30, en la página 158-1-1 dice: «si uno mira al este, al ocaso». Debe ser si uno mira al este, al levante o si uno mira al oeste, al ocaso.
En el capítulo 32 dice: «Los rabanitos como corazones aztecas». No sé qué es eso.
Parece contradictorio que en un régimen tan puritano, donde las mujeres deben llevar una toca como las monjas y se les prohíbe levantar la mirada, permitan fumar y tomar bebidas alcohólicas.
Se supone que los gobernantes son racistas porque en un discurso hablan de «la cuna de la raza», pero en todo el libro no se habla de los negros ni para bien ni para mal, habiendo tantos en los Estados Unidos. Es una contradicción, a no ser que ya hubieran acabado con ellos.
Hay ejecuciones en la horca llamadas salvamentos y se incita a los espectadores a que linchen a los insurrectos.
Defred está en cinta y dice que es de Nick. El lector se preguntará cómo sabe que es de él si también se acuesta con el Comandante.
Dice que los gileadianos congelaron las cuentas de banco que tenían H en vez de V, supongo que las iniciales de hembra o varón. Las cuentas abiertas en los bancos de un país democrático no tienen una letra que identifique el sexo del cliente.
El apellido portugués que aparece en las Notas históricas no es Pieixoto, sino Peixoto.
La novela se hace pesada al principio por la minuciosidad en los detalles que no llevan a nada concreto y que, más que intrigar al lector, lo que hacen es aburrirlo. Si el lector soporta leer hasta la mitad del libro empezará a entender lo que debería saber desde el principio.
Se nos ha dicho que los escritores del siglo XIX cometían el pecado de dar minuciosas y dilatadas explicaciones, quizá porque no existía el cine; que eso de emplear una página o dos para describir un momento o un objeto ya no se usa, que está pasado de moda. Pues esta novela es un ejemplo de que la moda se repite y, lo mismo que después de la minifalda regresó la falda larga, después de la brevedad en literatura regresará o ya regresó la prolijidad. Casi la mitad de esta novela, que no es tan vieja, publicada en 1985, se hace pesada porque la narradora se detiene en detalles nimios que no enriquecen para nada la trama.
La narradora protagonista alterna continuamente lo que le está ocurriendo con sus recuerdos. Cuenta como si soñara el tránsito desde su vida anterior. Cuenta dos veces distintas el encuentro con Nick en el cuarto de él y después dice que lo inventó. Se imagina el diálogo entre tía Lydia y Janine como si las estuviera viendo.
Se nos ha dicho que los narradores modernos ya no usan aquellas ridiculeces de dirigirse al lector con frases como ahora, querido lector etc. Pues esta narradora protagonista también se dirige a veces al lector. Véase si no en el capítulo 41, página 219, quinto párrafo: «Al contarte algo estoy creyendo en ti. Yo cuento, luego tú exites».
Hay que leer 28 capítulos para saber por qué la narradora protagonista está donde está. Antes de esto no hay pistas para que el lector intuya qué se va a encontrar después.
A pesar de ser tan minuciosa, la narradora no explica quiénes trabajan, de dónde vienen los productos que consumen en las ciudades, etc. Solamente menciona unas colonias donde no se sabe qué hacen y solamente hay una nota en el capítulo 38 donde Moira menciona brevemente la producción de dos o tres vegetales.
Los mares ya no tienen peces El único pescado disponible es de piscifactorías. Tampoco hay ballenas.
No dice por qué la madre de la protagonista tenía varias casas antes del triunfo del régimen actual.
Hay algunos descuidos, como cuando dice primero que había tenido tres esposos y después solo menciona a uno: Luke.
En el capítulo 38 dice que a Moira la ocultaron unos cuáqueros. Parece que los cuáqueros fueron muy activos en la resistencia.
A pesar de los numerosos detalles hay pocas metáforas. Solo anoté una que me hizo gracia: “pasitos cortos como los que daría un cerdo entrenado para caminar sobre las patas traseras”.
NOTAS HISTÓRICAS SOBRE EL CUENTO DE LA CRIADA.
En las actas de un simposio en una universidad inventada de una ciudad inventada, el 25 de junio de 2191 alguien llamado Crescent Moon, de la Asociación Gilediana de Investigación presenta a un tal Pieixoto que dice en nueve páginas que El cuento de la criada es un supuesto manuscrito que encontraron en treinta casetes dentro de una caja de zapatos. Tuvo que ser grabado después de los hechos que relata porque la protagonista no tenía medios para grabar ni para esconder lo grabado.
Dice también que el Tren Metropolitano de las Mujeres tenía una «casa segura» y allí fue encontrada la caja con los casetes. Sin duda la autora pensó en el «Underground railroad», una red clandestina que operó en Estados Unidos y Canadá en el siglo XIX para liberar a los esclavos. Si la caja con los casetes apareció en una «casa segura» de la organización liberadora, da a entender que Defred se salvó.
Habla de unas «sociedades caucasianas», lo que hace pensar que los gileadianos eran racistas. Pieixoto dice que los nombres mencionados son ficticios para proteger a los personajes si los casetes son hallados.
A continuación hay una foto de la autora y un resumen de su vida.
Como ya dije, la novela tiene cosas que no me gustaron, pero a pesar de que la traductora no parece ser muy buena, en general se nota que la autora domina el arte de escribir.
Dice que Gilead fue poco original; que fue una síntesis de lo que ya existía. El surgimiento ultraderechista que está proliferando en nuestros días en países como Estados Unidos, Brasil y ciertas naciones de Europa da que pensar cuando leemos libros como este donde se dice que la gente ve venir el peligro y no hace nada hasta que nada se puede hacer.
El tema es interesante, el final es pesimista y la autora demuestra ser una escritora eficiente.
Revista Jacobin América Latina
Revista Jacobin América Latina
Renato Moreau..
CES "Dagoberto Pérez Vargas".
Creo que es muy importante analizar a fondo el proceso de la Unidad Popular y especialmente dos materias a mi parecer fundamentales, la de la Política Militar y el Poder Popular. Cuestiones que a la vista de la historia, fueron insuficientes para defender el proceso revolucionario de la Unidad Popular.
Pienso que la mayoría de los que participamos en esa gesta, solo buscábamos tener un puesto de combate en esa revolución. Los análisis críticos y autocríticos de lo que realizamos y lo mucho que no fuimos capaces de hacer, debe tener un alto nivel de honestidad y para ser válido, también, una consecuencia a toda prueba, en lo fundamental, el hacer lo que pensábamos y predicábamos.
A Lorenzo González le confieso con orgullo que yo era del ELN y fui de la Dirección del Aparato Militar del Partido Socialista y me ofende el que nos trate de "miliquillos de poca monta e irresponsables".
No se quién es usted, pero tiene todo el derecho de disentir en un foro socialista, lo que no tiene derecho es de ofender a combatientes que dieron su sangre y muchos su vida por el proceso de Allende.
Creo que una revolución al ser verdadera, es un inmenso proceso de acumulación de fuerzas, en lo político, social. popular, de clase, ideológico, militar e internacional y cada uno de los sujetos que lo componen, se integran a esa acumulación, en el lugar y el puesto que la lucha o el Partido le indiquen.
Entiendo que es injusto decir que los "Elenos", eran militaristas, sectarios y que despreciaban la lucha de masas o la organización Obrera, seguramente varios tenían esos pecados, como algunos de otras tendencias o fracciones, tendrían otros.
El Aparato Militar fue absolutamente obediente a las órdenes del Partido y de Allende. Era una unidad secreta y compartimentada, solo actuó para la defensa del local del CC en la primera jornada de las ollas vacías y en el Paro de Octubre. Nunca realizó proselitismo político al interior ni al exterior del Partido ni actuó sin órdenes directas de éste. Estaba creado para la defensa de Allende, el Partido y ser un actor más en la defensa del Proceso.
Se trabajó el concepto del AGP, inspirado en los vietnamitas, confeccionamos manuales para los Regionales, sus bases y la clase Obrera. Pero, muchas de las instancias partidarias tenían sus propios aparatos. (Juventud, Organización y Regional Centro, entre otros). Allí no podíamos entrar para ayudar a crear el AGP. A principios del año 73 y en la imposibilidad que organización permitiera que hombres del Aparato fueran a trabajar la instrucción a los Regionales y Frentes de Masas, decidimos que los hombres de dirección se repartieran en Regionales o frentes "amigos" Manuel, fue al Cordón San Joaquín a trabajar en Sumar, Indumet, Comandari, Madeco y Mademsa. Y Yo fui al Regional Norte. Y otros a Provincias. En esas bases Obreras combatimos el 11.
El Partido no tenía una Política Militar clara, definida y consensuada. La pugna ideológica-política cruzaba todas sus instancias. El Aparato tenía limitado su crecimiento. Había una orden perentoria de Allende y la COPOL, de prohibir el trabajo hacia las Fuerzas Armadas. Solo Allende (a través de la masonería) y la COPOL a través del compañero Sergio Lazo, trabajaban contactos militares. Se temían provocaciones, acumulación de poder o mal trabajo hacia ellas.
El Aparato tenía armamento popular repartido en la zona del Cordón San Joaquín, donde teníamos direcciones partidarias y obreras trabajadas directamente. Teníamos 120 fusiles de guerra, con 120 tiros cada uno (AKA), y 5 lanzacohetes, estos solo servían para un primer combate, urgía conseguir armas con ellos.
Cada instancia partidaria o de Frentes de Masas, tenía o quiso tener su aparato militar u órgano de defensa propio, el "Poder" o el sectarismo, no permitía abrir sus estructuras a otros compañeros, para un despliegue centralizado de la dimensión paramilitar o miliciana. Muy pocos estaban conscientes que el Golpe era inevitable. En una revolución de esas características. El Imperialismo y la Burguesía no podían entregar su Poder e influencia sin luchar, con todo el poder que tenían.
Todas las iniciativas para coordinar un trabajo de defensa con la Juventud, el Regional Centro y con Organización fueron estériles. Estos estamentos mandaban a instrucción rápida de 3 meses a la Isla, por su cuenta, los unos, porque querían fortalecer sus aparatos y proyectos y los otros hasta para ganar voluntades políticas. El Frente Interno y el Secretario General no nos entregaron recursos para masificar el armamento popular en todo el Partido y sus frentes, o no creían que el Golpe era inevitable o el juego de poderes tendenciales era tal, que todos se cuidaban de abrir sus parcelas políticas, a quienes pensaban que eran sus adversarios.
El Aparato se movilizó para el Tanquetazo 3 días. La COPOL nos impidió actuar.
El 11 de Septiembre nos acuartelamos en el Estadio Cormu, zona sur de Santiago, Allí sesionó la COPOL, El secretario General decide que el Partido salga a combatir. El aparato le pone un hombre de contrainteligencia a su escolta para su protección. Nos trasladamos a Indumet, nos reunimos con el MIR y el PC y les planteamos unir fuerzas armadas para atacar una unidad militar previamente estudiada. El PC informa que ellos se sumergen en la clandestinidad y el MIR por intermedio de Miguel nos plantea que ellos solo a las 16.00 horas pueden concentrar su fuerza central para combatir juntos. Llega Hernán del Canto con la orden de Altamirano de replegar al Partido y no combatir El Aparato se niega y con él Arnoldo Camú, Exequiel Ponce, Rolando Calderon y Ariel Ulloa, que llegaron con nosotros desde el Estadio Cormu. En ese momento llega Ruiz Moscatelli, que estaba en el GAP, con la petición de Allende que nos trasladáramos a combatir a la Moneda, Camú logra comunicarse con Coco Paredes en la Moneda y éste le da el mismo recado de Allende.
Fuerzas Especiales de carabineros nos cercan en Indumet y se inicia el combate. Tenemos que romper el cerco y perdemos los vehículos. Una camioneta con armas de Tomas Moro, conducida por los compañeros del GAP que combatían allí, las reparte en SUMAR, la lucha se generaliza por las calles de la Población La Legua. No pudimos crear una columna que se dirigiera a la Moneda, el despliegue del enemigo lo impidió. La muerte de Allende nos golpeó en pleno combate. La lucha dividió al Aparato, junto a Obreros y Pobladores, en tres columnas, la mía se concentró en Madeco-Mademsa y en la madrugada del 12, recién se retiró junto a los Trabajadores, cuando ya no había resistencia en ningún lugar de Chile.
En la ruptura de cerco de Indumet, Rolando Calderón y Ariel Ulloa no siguen al Aparato hacia Sumar, le ordenan a una escuadra nuestra acompañarlos hacia una casa de seguridad en las cercanías, el jefe de la escuadra se niega a permanecer en esa casa solo para protegerlos a ellos, y se van a combatir en dirección a Sumar. Rolando y Ariel se quedan allí. El 11 combatieron en Indumet, Sumar y La Legua 2 miembros de la COPOL, Exequiel Ponce y Arnoldo Camú.
Las 3 instancias de la Comisión de Defensa del PS, creada por mandato del Congreso de La Serena y cuyo jefe era Arnoldo Camú, el P-4 (GAP), el P-5 (Contrainteligencia) y el P-6 (GEO), son los únicos estamentos regulares de la Izquierda Chilena que combatieron organizadamente el 11 de Septiembre, en la defensa de Allende y el proceso de la Unidad Popular. Sus hombres en la gran mayoría fueron formados por la "Organa" y el ELN en el Partido Socialista. En Talca, Colchagua, Concepción, Valdivia, Iquique y en otros rincones de Chile, hombres de esa procedencia, lucharon y combatieron en escuadras regionales, con el mismo fin. Los Jefes del P-4, P-5 y P-6 murieron heroicamente en ese negro Septiembre.
Disculpen lo largo, pero creo que es bueno conversar nuevamente de nuestra historia, para que compañeros como Lorenzo, puedan analizar con mayor conocimiento y objetividad nuestra historia reciente, el presente y el futuro político del PS.
Los aparatos militares o la llamada fuerza militar propia, no puede, sin estar inserta en las masas trabajadoras organizadas, hacer la revolución. Como tampoco un poder popular desarmado puede lograrla.
El 11 de Septiembre, los obreros estaban organizados y divididos en sus proyectos de poder popular. Las cúpulas de los partidos políticos luchaban por cooptar sus dirigentes y controlar políticamente su poder. El PC a través de la CUT, El MIR con los Comandos Comunales, el PS con la fracción de la CUT que controlaban, o con los Cordones Industriales, de acuerdo a las fracciones políticas u órganos que dirigían esos procesos. Estrategias y tácticas distintas competían por el control de los trabajadores. Y ningún dirigente o muy pocos de ellos tenía clara la dimensión de transformar el Poder Popular en una fuerza con su dimensión militar.
Es cierto que los trabajadores se quedaron esperando ese 11 las armas para combatir y los que combatieron, como los de Sumar, Indumet y La Legua, por ejemplo, lo realizaron porque tenían o tuvieron armas ese día. ¿La culpa de que no tuvieran armas fue de un aparato militar que no las consiguió para todo Chile?, o de sus órganos dirigentes políticos o sindicales que no previeron, trabajaron, fabricaron, compraron o capturaron armas para armar a los trabajadores. De nuevo, la dimensión combativa militar de la fuerza revolucionaria, estuvo en cuestión. Una fuerza de masas desarmada no puede hacer la revolución.
En la UP cometimos TODOS, muchos errores, éramos muy jóvenes, 20 a 26 años y los viejos como Arnoldo Camú tenían 30 a 34 años, y tratamos de hacer una revolución de verdad. La culpa, si se puede llamar así, fue la de las profundas transformaciones revolucionarias que intentamos realizar, las que golpeaban en su esencia al Imperialismo, en su despliegue geopolítico y poder mundial, la Burguesía financiera y la oligarquía chilena. Estos no lo podían permitir sin tratar de ahogar a sangre y fuego el novedoso y revolucionario proceso. El problema no era de mayorías o minorías electorales o sociales (que estuvimos el 73 a poco de lograrla), sino de la fuerza ideológica, política, social, obrera y campesina organizada, militar e Internacional, para conquistar y defender esas grandes transformaciones.
Las mayorías sociales o electorales, sin un poder popular organizado, unidad estratégica en lo político e ideológico, consiente y poseedora de una dimensión militar y alianzas internacionales, no pueden hacer la revolución que triunfe, solo puede lograr transformaciones sociales y económicas parciales, solo permitidas por el Imperialismo y los poderes fácticos locales. ¿Eso queremos hoy, solo un neoliberalismo rosado?. Puedo haberme quedado en el pasado, pero sigo soñando con una revolución de verdad para nuestro Chile.Chile estudiantil: masivas movilizaciones en calles y alamedas.Descuento especial «Diploma Superior en Mutaciones de la dominación en el capitalismo contemporáneo».,
CES "Dagoberto Pérez Vargas".
Creo que es muy importante analizar a fondo el proceso de la Unidad Popular y especialmente dos materias a mi parecer fundamentales, la de la Política Militar y el Poder Popular. Cuestiones que a la vista de la historia, fueron insuficientes para defender el proceso revolucionario de la Unidad Popular.
Pienso que la mayoría de los que participamos en esa gesta, solo buscábamos tener un puesto de combate en esa revolución. Los análisis críticos y autocríticos de lo que realizamos y lo mucho que no fuimos capaces de hacer, debe tener un alto nivel de honestidad y para ser válido, también, una consecuencia a toda prueba, en lo fundamental, el hacer lo que pensábamos y predicábamos.
A Lorenzo González le confieso con orgullo que yo era del ELN y fui de la Dirección del Aparato Militar del Partido Socialista y me ofende el que nos trate de "miliquillos de poca monta e irresponsables".
No se quién es usted, pero tiene todo el derecho de disentir en un foro socialista, lo que no tiene derecho es de ofender a combatientes que dieron su sangre y muchos su vida por el proceso de Allende.
Creo que una revolución al ser verdadera, es un inmenso proceso de acumulación de fuerzas, en lo político, social. popular, de clase, ideológico, militar e internacional y cada uno de los sujetos que lo componen, se integran a esa acumulación, en el lugar y el puesto que la lucha o el Partido le indiquen.
Entiendo que es injusto decir que los "Elenos", eran militaristas, sectarios y que despreciaban la lucha de masas o la organización Obrera, seguramente varios tenían esos pecados, como algunos de otras tendencias o fracciones, tendrían otros.
El Aparato Militar fue absolutamente obediente a las órdenes del Partido y de Allende. Era una unidad secreta y compartimentada, solo actuó para la defensa del local del CC en la primera jornada de las ollas vacías y en el Paro de Octubre. Nunca realizó proselitismo político al interior ni al exterior del Partido ni actuó sin órdenes directas de éste. Estaba creado para la defensa de Allende, el Partido y ser un actor más en la defensa del Proceso.
Se trabajó el concepto del AGP, inspirado en los vietnamitas, confeccionamos manuales para los Regionales, sus bases y la clase Obrera. Pero, muchas de las instancias partidarias tenían sus propios aparatos. (Juventud, Organización y Regional Centro, entre otros). Allí no podíamos entrar para ayudar a crear el AGP. A principios del año 73 y en la imposibilidad que organización permitiera que hombres del Aparato fueran a trabajar la instrucción a los Regionales y Frentes de Masas, decidimos que los hombres de dirección se repartieran en Regionales o frentes "amigos" Manuel, fue al Cordón San Joaquín a trabajar en Sumar, Indumet, Comandari, Madeco y Mademsa. Y Yo fui al Regional Norte. Y otros a Provincias. En esas bases Obreras combatimos el 11.
El Partido no tenía una Política Militar clara, definida y consensuada. La pugna ideológica-política cruzaba todas sus instancias. El Aparato tenía limitado su crecimiento. Había una orden perentoria de Allende y la COPOL, de prohibir el trabajo hacia las Fuerzas Armadas. Solo Allende (a través de la masonería) y la COPOL a través del compañero Sergio Lazo, trabajaban contactos militares. Se temían provocaciones, acumulación de poder o mal trabajo hacia ellas.
El Aparato tenía armamento popular repartido en la zona del Cordón San Joaquín, donde teníamos direcciones partidarias y obreras trabajadas directamente. Teníamos 120 fusiles de guerra, con 120 tiros cada uno (AKA), y 5 lanzacohetes, estos solo servían para un primer combate, urgía conseguir armas con ellos.
Cada instancia partidaria o de Frentes de Masas, tenía o quiso tener su aparato militar u órgano de defensa propio, el "Poder" o el sectarismo, no permitía abrir sus estructuras a otros compañeros, para un despliegue centralizado de la dimensión paramilitar o miliciana. Muy pocos estaban conscientes que el Golpe era inevitable. En una revolución de esas características. El Imperialismo y la Burguesía no podían entregar su Poder e influencia sin luchar, con todo el poder que tenían.
Todas las iniciativas para coordinar un trabajo de defensa con la Juventud, el Regional Centro y con Organización fueron estériles. Estos estamentos mandaban a instrucción rápida de 3 meses a la Isla, por su cuenta, los unos, porque querían fortalecer sus aparatos y proyectos y los otros hasta para ganar voluntades políticas. El Frente Interno y el Secretario General no nos entregaron recursos para masificar el armamento popular en todo el Partido y sus frentes, o no creían que el Golpe era inevitable o el juego de poderes tendenciales era tal, que todos se cuidaban de abrir sus parcelas políticas, a quienes pensaban que eran sus adversarios.
El Aparato se movilizó para el Tanquetazo 3 días. La COPOL nos impidió actuar.
El 11 de Septiembre nos acuartelamos en el Estadio Cormu, zona sur de Santiago, Allí sesionó la COPOL, El secretario General decide que el Partido salga a combatir. El aparato le pone un hombre de contrainteligencia a su escolta para su protección. Nos trasladamos a Indumet, nos reunimos con el MIR y el PC y les planteamos unir fuerzas armadas para atacar una unidad militar previamente estudiada. El PC informa que ellos se sumergen en la clandestinidad y el MIR por intermedio de Miguel nos plantea que ellos solo a las 16.00 horas pueden concentrar su fuerza central para combatir juntos. Llega Hernán del Canto con la orden de Altamirano de replegar al Partido y no combatir El Aparato se niega y con él Arnoldo Camú, Exequiel Ponce, Rolando Calderon y Ariel Ulloa, que llegaron con nosotros desde el Estadio Cormu. En ese momento llega Ruiz Moscatelli, que estaba en el GAP, con la petición de Allende que nos trasladáramos a combatir a la Moneda, Camú logra comunicarse con Coco Paredes en la Moneda y éste le da el mismo recado de Allende.
Fuerzas Especiales de carabineros nos cercan en Indumet y se inicia el combate. Tenemos que romper el cerco y perdemos los vehículos. Una camioneta con armas de Tomas Moro, conducida por los compañeros del GAP que combatían allí, las reparte en SUMAR, la lucha se generaliza por las calles de la Población La Legua. No pudimos crear una columna que se dirigiera a la Moneda, el despliegue del enemigo lo impidió. La muerte de Allende nos golpeó en pleno combate. La lucha dividió al Aparato, junto a Obreros y Pobladores, en tres columnas, la mía se concentró en Madeco-Mademsa y en la madrugada del 12, recién se retiró junto a los Trabajadores, cuando ya no había resistencia en ningún lugar de Chile.
En la ruptura de cerco de Indumet, Rolando Calderón y Ariel Ulloa no siguen al Aparato hacia Sumar, le ordenan a una escuadra nuestra acompañarlos hacia una casa de seguridad en las cercanías, el jefe de la escuadra se niega a permanecer en esa casa solo para protegerlos a ellos, y se van a combatir en dirección a Sumar. Rolando y Ariel se quedan allí. El 11 combatieron en Indumet, Sumar y La Legua 2 miembros de la COPOL, Exequiel Ponce y Arnoldo Camú.
Las 3 instancias de la Comisión de Defensa del PS, creada por mandato del Congreso de La Serena y cuyo jefe era Arnoldo Camú, el P-4 (GAP), el P-5 (Contrainteligencia) y el P-6 (GEO), son los únicos estamentos regulares de la Izquierda Chilena que combatieron organizadamente el 11 de Septiembre, en la defensa de Allende y el proceso de la Unidad Popular. Sus hombres en la gran mayoría fueron formados por la "Organa" y el ELN en el Partido Socialista. En Talca, Colchagua, Concepción, Valdivia, Iquique y en otros rincones de Chile, hombres de esa procedencia, lucharon y combatieron en escuadras regionales, con el mismo fin. Los Jefes del P-4, P-5 y P-6 murieron heroicamente en ese negro Septiembre.
Disculpen lo largo, pero creo que es bueno conversar nuevamente de nuestra historia, para que compañeros como Lorenzo, puedan analizar con mayor conocimiento y objetividad nuestra historia reciente, el presente y el futuro político del PS.
Los aparatos militares o la llamada fuerza militar propia, no puede, sin estar inserta en las masas trabajadoras organizadas, hacer la revolución. Como tampoco un poder popular desarmado puede lograrla.
El 11 de Septiembre, los obreros estaban organizados y divididos en sus proyectos de poder popular. Las cúpulas de los partidos políticos luchaban por cooptar sus dirigentes y controlar políticamente su poder. El PC a través de la CUT, El MIR con los Comandos Comunales, el PS con la fracción de la CUT que controlaban, o con los Cordones Industriales, de acuerdo a las fracciones políticas u órganos que dirigían esos procesos. Estrategias y tácticas distintas competían por el control de los trabajadores. Y ningún dirigente o muy pocos de ellos tenía clara la dimensión de transformar el Poder Popular en una fuerza con su dimensión militar.
Es cierto que los trabajadores se quedaron esperando ese 11 las armas para combatir y los que combatieron, como los de Sumar, Indumet y La Legua, por ejemplo, lo realizaron porque tenían o tuvieron armas ese día. ¿La culpa de que no tuvieran armas fue de un aparato militar que no las consiguió para todo Chile?, o de sus órganos dirigentes políticos o sindicales que no previeron, trabajaron, fabricaron, compraron o capturaron armas para armar a los trabajadores. De nuevo, la dimensión combativa militar de la fuerza revolucionaria, estuvo en cuestión. Una fuerza de masas desarmada no puede hacer la revolución.
En la UP cometimos TODOS, muchos errores, éramos muy jóvenes, 20 a 26 años y los viejos como Arnoldo Camú tenían 30 a 34 años, y tratamos de hacer una revolución de verdad. La culpa, si se puede llamar así, fue la de las profundas transformaciones revolucionarias que intentamos realizar, las que golpeaban en su esencia al Imperialismo, en su despliegue geopolítico y poder mundial, la Burguesía financiera y la oligarquía chilena. Estos no lo podían permitir sin tratar de ahogar a sangre y fuego el novedoso y revolucionario proceso. El problema no era de mayorías o minorías electorales o sociales (que estuvimos el 73 a poco de lograrla), sino de la fuerza ideológica, política, social, obrera y campesina organizada, militar e Internacional, para conquistar y defender esas grandes transformaciones.
Las mayorías sociales o electorales, sin un poder popular organizado, unidad estratégica en lo político e ideológico, consiente y poseedora de una dimensión militar y alianzas internacionales, no pueden hacer la revolución que triunfe, solo puede lograr transformaciones sociales y económicas parciales, solo permitidas por el Imperialismo y los poderes fácticos locales. ¿Eso queremos hoy, solo un neoliberalismo rosado?. Puedo haberme quedado en el pasado, pero sigo soñando con una revolución de verdad para nuestro Chile.Chile estudiantil: masivas movilizaciones en calles y alamedas.Descuento especial «Diploma Superior en Mutaciones de la dominación en el capitalismo contemporáneo».